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Evaristo Garcia


Descendiente de una línea señorial de insignes próceres vallecaucanos, característica que en otras épocas otorgaba gran prestancia social y marcaba los destinos, nace en Cali Evaristo García Piedrahita el 17 de Noviembre de 1.845. Hijo del matrimonio entre Juan Antonio García Guerrero y María Josefa Piedrahita. Este distinguido vallecaucano se graduó de bachiller en el Colegio Santa Librada de su ciudad natal, y posteriormente, en 1867, cuando se fundó la Facultad de Medicina en la Universidad Nacional de Colombia, viajó a Bogotá para emprender sus estudios en esta ciencia por recomendación del entonces presidente, General Santos Acosta Castillo. Su diploma de médico cirujano lo recibió en 1872 y para luego convertirse en profesor de la misma facultad de la que se graduó, en tanto que un año después, en 1873, en asocio con Pío Rengifo Martínez y otros colegas más, fundó la Sociedad de Medicina de Bogotá, conocida hoy como la Academia Nacional de Medicina.

A finales del siglo XIX, el Doctor Evaristo García preocupado por la salud pública de los habitantes de la región, dedica su tiempo a investigar acerca de las deficiencias del sistema de saneamiento público y las enfermedades típicas. De allí se desprenden sus disciplinados estudios alrededor de la lepra a través de prácticas en leprocomios de Contratación, Santander y Caño de Loro, Cartagena, de los cuales dejó constancia en sus escritos sobre lepra mutilante.

Para 1874, dados los avances que por esta época se venían desarrollando en Europa en el campo de la medicina, el Doctor Evaristo decide viajar al Viejo Continente. Inicialmente llega a París y recala en el hospital de Salpetriere, y posteriormente a Londres donde recibe una fuerte influencia sobre los estudios en Medicina Sanitaria y Salud Pública, temas de los que se desprenderían sus más importantes investigaciones, entre ellos, el de la lepra, el cual profundiza de la mano de su amigo y colega Jean Martín Charcot. Esta amistad lo lleva a acercarse a la Academia de Medicina de Francia, donde las indagaciones sobre bacteriología e inmunología estaban perfeccionando con celeridad. En consecuencia, Evaristo García reafirma su inclinación por todo lo relacionado con el saneamiento ambiental, el descubrimiento de vacunas para las enfermedades epidémicas y los problemas sociales.

El Doctor Evaristo García regresa a Cali en el año de 1877. Aquel mismo año, junto a una serie de ilustres colegas comienza a estructurar las bases de lo que en 1912 se funda oficialmente como la Sociedad de Medicina del Cauca, cuyas labores investigativas fueron publicadas en Boletín de Medicina del Cauca, del cual se conoció el primer volumen en abril de 1877. En la revista se dieron a conocer interesantes y a veces polémicos trabajos de investigación científica desarrollada por sus integrantes, a la vez que se hacía acopio de artículos de revistas extranjeras. La revista contó con 205 números, hasta 1910, año en que se extinguió la publicación, junto con la Sociedad.

Dentro de la producción intelectual y científica del Doctor Evaristo es trascendente destacar en primera instancia “Los ofidios venenosos del Cauca”, publicada en París en 1896 por la editorial Ch. Bouret, una obra a cerca de animales venenosos y envenenamientos con ilustraciones del pintor caleño Angelino Arce. Sobresale también su texto “El plátano en Colombia”, editado en 1.898 y a través del cual expone su juicioso estudio sobre la clasificación, las propiedades alimenticias, usos industriales, y en general todo un compendio investigativo alrededor de este producto alimenticio tropical. De igual manera es importante traer a cuenta “Los gusanos urticantes del Valle del Cauca”, publicado en 1910 y “Climas del Valle del Cauca” en 1915.

El Doctor Evaristo gozó de un gran reconocimiento por parte de algunos círculos intelectuales de la ciudad. A él se le reconoce también la fundación y la primera presidencia de la Academia Vallecaucana de Historia y Antigüedades, hoy Academia de Historia del Valle, el 21 de abril de 1912. Fue además rector del Colegio Santa Librada de Cali en 1878 y 1905, y Presidente del Concejo de Cali. Al doctor Evaristo García de igual manera se le adjudica la fundación en 1916 de la Granja Modelo de Agricultura, que se convertiría a la postre en la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la Universidad Nacional de la sede de Palmira, Valle, mientras ejerció como diputado de la Asamblea.

Cual héroe épico del pasado, el nombre de Evaristo García aparece vinculado de igual manera al desarrollo urbano de su Cali natal. Fue gerente de la Compañía Constructora de Obras Públicas, a través de la cual contribuyó al impulso de una serie de obras que, en su momento, fueron importantes para el desarrollo de la ciudad en aquel tránsito que vivió entre finales del siglo XIX y principios del XX, de aldea a urbe con cierto grado de desarrollo. Entre los proyectos progresistas en los que estuvo involucrado el Doctor Evaristo se cuenta con su contribución en las obras que trajieron a la región al valiosísimo Ferrocarril del Pacífico. Fue él quien pronunció el discurso que le dio la bienvenida a este nuevo medio de transporte el primero de enero de 1915, y con el cual Evaristo García profetizó el advenimiento de un futuro de irrefrenable desarrollo para el país.

El doctor Evaristo García Piedrahita murió a sus 76 años, el 19 de junio de 1921, en su Cali natal. Hoy por hoy la historia le reconoce su desempeño en los ámbitos de la medicina, la biología, la docencia, la investigación científica y la histórica; por su carácter progresista y por su compromiso con el desarrollo y avance de la región. En su honor el Hospital Universitario del Valle, principal centro médico del Suroccidente colombiano,  fue bautizado con su nombre el 25 de junio de 1942.

Fuente: dintev.univalle.edu.co
Nota No. 024-12 (Biografias)

Alfonso Bonilla Aragon-BONAR


Alfonso Bonilla Aragón nació en Cali en 1917 y murió en 1979. Estudió en el Colegio San Luis Gonzaga de Cali, educación impartida, en gran parte, por hermanos maristas franceses, comunidad religiosa ubicada dentro de la Iglesia cristiana, en particular la católica y ortodoxa. Logró su título de Doctor en Leyes y Ciencias Políticas en 1939 en la Universidad del Cauca.

Alfonso se casó con Nora Pereira y tuvo con ella a su única hija Ximena Bonilla de Castillo.En una etapa de juventud madura participo en tertulias sobre arte, libros y cine. Junto con “un grupo de quijotes unidos soñó con la cultura”. Con la cultura universal. Con dejar viajar la mente hacia otras dimensiones. Se reunía en una centenaria casona del barrio El Peñón, residuo de la Colonia, con sus paredes de adobe y sus techos de teja grande con Esteban Hernando Tejada, Peter Eggen, Jean Bartlesman, Martha Hoyos, Maritza Uribe, entre otros.Continúa…  Bonilla se destacó por ser un liberal por filosofía y un liberal en el ejercicio de la vida, practicó y creyó fielmente en un liberalismo que giraba en torno al respeto de sus derechos propios y de los ajenos, a la libertad de pensar y la libertad de expresión. En 1956, Alfonso en compañía de su colega Raúl Echeverría en conformidad con aquel espíritu libre que lo caracterizó, propuso una fiesta que levantara el ánimo caído de los caleños. Fue así como el 6 de diciembre en el tradicional Puente Ortiz se inauguró a ritmo de bambuco la primera versión de la Feria de Cali. Expresó sus ideas aun cuando para quien trabajaba era de una corriente opuesta a la suya; por esto en 1960, debido a la censura renunció al periódico Relator y ese espíritu rebelde lo llevó a trasegar por diversos medios. Aun así, no todo fue grisáceo, en 1960 es publicado el libro de su autoría Valle del Cauca: medio siglo de riquezas y, en 1962, Colombia, país de ciudades: Cali. En ellos sobresale su amor por la tierra que lo vio nacer, puesto que ambos son una suerte de elogios argumentados sobre el Valle del Cauca y claro está, también sobre su amada calentana: Cali. En 1967 publica el libro Cali, Ciudad de América: Cali y solicita, para la ciudad, la sede de los VI Juegos Panamericanos; este libro fue editado por el comité pro-sede de estos Juegos, escrito por Alfonso y coordinado por María Teresa Holguín, es una propuesta directa de cómo y cuándo serian los Juegos Panamericanos en la ciudad de Cali, donde para lograr su cometido plantea todos los recursos de la ciudad.Para 1971 Santiago de Cali es sede de los VI Juegos Panamericanos, en gran parte gracias a la obra de Bonilla que logra impresionar al Comité Olímpico Internacional. Sus cinco obras posteriores evidencian claramente el trascendentalismo que tuvo este hecho en su vida y en su escritura pues son un compilado de memorias sobre este importante suceso deportivo y de gran significancia para el futuro del país y la ciudad en desarrollo de los que hablaría en su libro Colombia, el Valle, Cali (1973). Continúa…
Desempeñó también varios cargos políticos en su departamento y en su madurez se consagró a la vida diplomática. Fue Concejal de Cali y Diputado de la Asamblea del Valle. Director de la Oficina Regional de Fenalco en Cali y Scretario Ejecutivo de la unidad de Acción Vallecaucana. Fue funcionario de la Embajada de Colombia en Quito y Ministro consejero de la Embajada de Colombia en Río de Janeiro y, en 1972, acepta el cargo de Ministro Consejero de la Embajada de Colombia en Buenos aires.Paralelamente, practicó el periodismo y escribió columnas en las que supo interpretar de manera directa y certera el sentir común de los lectores. Gano fama por su columna Bitácora, en la que preponderaban sus prodigiosos retratos de personalidades de la vida política y social. Como periodista colaboró en Nuevo Día, La Batalla, El Tiempo, Relator, Occidente, El Expreso y El País.En el año 1976 es galardonado con el Premio de Periodismo Simón Bolivar por un trabajo publicado en El País sobre aspectos socioeconómicos del Valle del Cauca. En septiembre de 1979 regresa de Buenos Aires a Cali. En noviembre, víctima de una afección bronco-pulmonar es internado en la Clínica de Occidente, donde respondía favorablemente al tratamiento medico, hasta el punto que se esperaba fuera dado de alta ese mismo fin de semana. Lamentablemente la noche del viernes 16 de noviembre muere de un paro cardíaco a sus 65 años. Su deceso causó profundo pesar en la ciudad. El sábado 17 de noviembre fue sepultado en el Cementerio Metropolitano del Sur. Su discurso de despedida es pronunciado por Libardo Lozano a las 4:00 pm.
Fuente: dintev.univalle.edu.co
Nota No. 024-12 (Biografias)